La luz se irá apagando.
Esa llama será cada vez más débil con el paso de los días, minuto a minuto, segundo a segundo. Mi resignación sería quedarme aquí esperando a que el tiempo cure los momentos que tiré al vacío por una verdadera estupidez. La razón por la que me atormentaré a mí misma, sin saber por qué lo hice.
Las esperanzas se irán apagando, desaparecerán lentamente mientras que mis ojos estarán sobre ella, con mi alma atrapada al saber que no puedo hacer nada al respecto.
Aquellas esperanzas fueron deslumbrantes cuando estuviste a mí lado sin saber la verdadera razón por la que te sacrificaste por una enfermiza. Una enferma sin remedio, sin salvación.
El dolor no se irá jamás, al igual que esta llama que permanecerá casi apagada hasta que por fin llegue a su meta y descanse en paz. Ya no habrá salvación, pero no te puedo culpar a ti, realmente te diste por vencido al alejarte de mí. Creo que fue lo mejor.
Mi inconsciente aún no sabe por qué te dejé ir si lo fuiste todo.
La llama se irá apagando, su luz será realmente débil, creo que no tendrá remedio. Tal vez vuelva a ser deslumbrante como antes e ilumine a esta profunda oscuridad en medio de la maldita nada alrededor de mí.
La luz se irá apagando, al igual que estas esperanzas…
Amanda.






















Comentarios recientes