Dile que yo lo lamento más de lo que se puede imaginar. Que perdí un cuarto de mi vida tras una palabra que se dice ser piadosa. Dile que aún no sé, quién pudo ser, la verdadera engañada que no vió más allá de lo que prentendía ver en su destino… Ya no tengo, palabras que darte, que rimen y así formar una maravillosa canción, que al saber lo que pasó sonaría como sentimientos que quedaron bajo la tierra.
Dile a ésa que no para de llorar que es suficiente para justificar lo ocurrido, ella ya lo sabía, pero qué envidia le tengo. Todo fue demasiado tarde, para cantar con un hilo de voz que nunca te dejaría, que tú eras mi vida, que un día basta con verte un minuto… para decir que mi existencia tenía un significado valioso.
Dile que tú te irás, lejos ya, después de que le confieses que sabías que a años luz veías un camino en forma de triángulo. Tanto que sufrir para decirte que me importaría más gritar sin que nadie me escuchara con el añorado resultado que no quería que te alejaras de mí.
De lo que no me arrepiento es de decirte sin miedo a que mi corazón deje de latir por tantas desilusiones, que ya no volveré a rogarte que te quedes. Porque aquí estoy yo, de pie frente a todo, sin poder culpar otra vez a las rosas o las lágrimas.
Del sueño ya desperté pero descubrí que no dormí. Dile a ella que no sé nada de su vida, pero siento lo que ahora puede sentir aún estando en otro lugar.
Sólo por un invento que imaginé con palabra insistida por ti para la que pueda escuchar, pero que no tuve la oportunidad de verlo con estos ojos. Fui una tonta por creer que el amor que jurabas de alguna manera que tenía forma, y tenía que pensar mucho para poder ver que ya había salido del sueño.
Si es que puedes saber, dile que nunca pensé que ella tomó el laberinto que la conducía a un frío triángulo, del que no me llevó a algún lugar en especial que yo haya gozado. Si se podría saber.
Escrito por Alyssia.

























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