Archivo | poeisa RSS feed for this section

Si se podría saber.

11 jul

Dile que yo lo lamento más de lo que se puede imaginar. Que perdí un cuarto de mi vida tras una palabra que se dice ser piadosa. Dile que aún no sé, quién pudo ser, la verdadera engañada que no vió más allá de lo que prentendía ver en su destino… Ya no tengo, palabras que darte, que rimen y así formar una maravillosa canción, que al saber lo que pasó sonaría como sentimientos que quedaron bajo la tierra.

Dile a ésa que no para de llorar que es suficiente para justificar lo ocurrido, ella ya lo sabía, pero qué envidia le tengo. Todo fue demasiado tarde, para cantar con un hilo de voz que nunca te dejaría, que tú eras mi vida, que un día basta con verte un minuto… para decir que mi existencia tenía un significado valioso.

Dile que tú te irás, lejos ya, después de que le confieses que sabías que a años luz veías un camino en forma de triángulo. Tanto que sufrir para decirte que me importaría más gritar sin que nadie me escuchara con el añorado resultado que no quería que te alejaras de mí.

De lo que no me arrepiento es de decirte sin miedo a que mi corazón deje de latir por tantas desilusiones, que ya no volveré a rogarte que te quedes. Porque aquí estoy yo, de pie frente a todo, sin poder culpar otra vez a las rosas o las lágrimas.
Del sueño ya desperté pero descubrí que no dormí. Dile a ella que no sé nada de su vida, pero siento lo que ahora puede sentir aún estando en otro lugar.

Sólo por un invento que imaginé con palabra insistida por ti para la que pueda escuchar, pero que no tuve la oportunidad de verlo con estos ojos. Fui una tonta por creer que el amor que jurabas de alguna manera que tenía forma, y tenía que pensar mucho para poder ver que ya había salido del sueño.

Si es que puedes saber, dile que nunca pensé que ella tomó el laberinto que la conducía a un frío triángulo, del que no me llevó a algún lugar en especial que yo haya gozado. Si se podría saber.

Escrito por Alyssia.

Lejos de lo imposible… Cerca del día que sucederá.

7 mar

Pienso en él cuando siento que todo está perdido. Pienso en él cuando creo que él cambiará las cosas, haciéndolas más diferentes y que nada dolerá. Pero la duda no tarda en aparecer. ¿Hay más cosas que puedo vivir? Tantas cosas que puedo hacer sin llorar.

Sí, es mucho mejor pensar en el momento en que pasará, pero no siempre tiene que ser así. Las cosas cambiarán aunque no haga nada. Aunque él nunca me pueda hablar, pero ahora pienso que no me rendiré hasta llegar a la cima de todo esto.

El sueño que no me deja dormir se acera y se acerca más. Lejos de todo está, hay más cosas por vivir. Es todo para mí pero él no cambiará mi vida hasta no ser la misma.

En ocasiones podré sentir que me muero cuando sé lo de él, y sigo viva. Nadie va a escuchar que lloro, ni siquiera él.

No hace falta hacerlo hasta que sea realmente necesario. Va a suceder eso algún día pero no será como si fuera el amor de mi vida porque eso sería casi imposible de saber. No quiero decir que no sea posible, pero no puedo saberlo. Tantos momentos que vivir, no todos con él.

El mundo no se termina nunca ni aunque me ignore sin querer. Y el día se acerca, estar preparada no significa que todo marchará a la perfección. Lejos de lo imposible, un dilema qué discutir.

Eliza.

En tus ojos veo mis lágrimas.

6 mar

En tus ojos veo mis lágrimas.
Tu te estas yendo y mi corazón se esta rompiendo.
Los recuerdos vienen a la mente,
Tanto los buenos como los malos.
Perderte es lo peor que me paso en este sueño,
Porque tu amor hizo de mi vida un sueño.
Donde los únicos testigos del amor jurado
Eran las estrellas que iluminaron las noches,
En las que nos sentábamos a disfrutar del hermoso paisaje que nos rodeaba.
En esos momentos nadie podía imaginar
Que en algún momento tanta alegría se podía trasformar
En lágrimas de tristeza.
Con tu muerte y tu adiós se fue todo lo hermoso vivido junto a vos.
Recién te vas y ya me perdí,
No voy a encontrar sentido a mi vida,
Porque como imaginarme lejos de ti?
Cuando las metas que teníamos lo planeamos los dos.
Se que es imposible que estés con migo,
Pero puede que yo valla a tu lado.
Las últimas palabras las escribo en este papel,
Porque luego de esto me reencuentro con vos.
Donde estaremos unidos hasta el fin del mundo.
Pasamos hacer estrellas del cielo azul.
Tu muerte causa la mía,
No supe superar tanto dolor que me dio tu partida,
Me voy para no volver más.

Aguiar Katia

Ser yo en sueños.

5 mar

El telón baja justamente cuando yo aparezco. ¿Qué acabo de hacer? Actuar tan mal hasta dar asco. El payaso que llora me mira, siento escalofríos por no verte a ti mismo. La intriga del público que me señala, me alegro que esté en mi lugar, no con ellos más. No quiero volar en ti. Vuela por mis cielos. Tan sólo hace dos días, dos países, un pequeño continente. Un río y un kilómetro. No tiene caso entender. No he hecho nada por verte. Tan solo te conocí y hablé. Hablé tanto que no me contuve.
El telón vuelve a caer, no antes de realizar mi acto. Es todo por esta noche. El payaso se ríe, puedo verte ahora. Las personas empiezan a irse. ¿Qué hice mal? Ser otra persona para no escuchar lo que piensan. Ya quiero volar sobre tí. Tú quedate abajo del escenario hasta que no pueda bajar. Dos países, no sé si sean iguales. Un continente, un desastre. El río no deja de sonar, ¿tendrá agua consigo? Una pregunta tan difícil.
Fui “yo” contigo, no otra persona que siento que quise ser. Mi acto terminó, el público aplaude hasta sentir dolor. Soy yo aún dormida, digo gracias por hacerlo. El payaso se larga, no puedo verte. Tienes que estar detrás del telón, esperando a que llegue a ti. Dejas de llorar y dejas de reír, cuando ves que he sido yo.

Meredith.

La última carta sin papel, tanto sin vivir en paz, tantos meses con ver que te vas.

5 mar

Otra vez. Otra vez escribiendo las mismas dos palabras que aburren ya cuando están juntas, aunque a veces suenen tan sarcásticas con tan sólo leerlas.
Noviembre, te ignoré, no me costó olvidarme de esa persona. Pero diciembre, oh estoy perdida. Vi a mi mundo manipulado y deseeé mo sentir que la nube gris estaba sólo arriba de mí.
Enero, enloquecí. Tantos humores para un mes. Pero no me arrepiento haberte elegido. Tantos idiotas que pude escoger, pero tú eres la maldita razón por la que no sueño pesadillas.
Febrero, estúpido mes que no pude escribir en una carta de papel. La tinta se gastó, vamos a empezar por tercera vez, aunque sea la enésima. Vamos a comenzar.
En este mes que empieza. No he vivido en paz desde el día tan difícil que detuvo las milésimas de segundos. Tanto sin verte quedar, todos días, no lo haces.
Existe en mí, no en otro lugar. El último aviso es este, lo clásico escribir con un bolígrafo. ¿Pero para qué? Utilicemos este método, que todos malditamente usan. Tanto que pude vivir un poco paz y apareces tú.
No te quedas ni cuando se necesita. No prometo nada, pero no creo que sea la última carta que te doy. La pénúltima, no lo sé. Tanto sin verte quedar.
No te quedas porque no quieres leer cada repetida palabra. Otra vez. Otra vez estas dos palabras juntas. Pero una a lado de otra puede transformar cosas que hacen recordar a las personas que las cosas siempre siguen y se repiten hasta que no haya final.
Un digno final le daremos a esta carta.
Qué tal un libro donde me rescates de la torre, no sé cómo pero puedes subir hasta el cielo. Y puedes usar la tinta que acaba de terminar…

Imelda.

Una inspiración.

26 feb


Leí lo que pudiste escribir. Te digo que puedes equivocarte. Si quieres un poco del valor que yo tengo, más que algo hermoso, no sería nada. Dos veces leídas tus palabras, llegando a la conclusión de que no tiene caso decirte que no soy lo que piensas. Pero hoy fuiste mi inspiración sin haber sabido quién eras.
Más que algo hermoso, cómo quisiera que hubieras predecido una parte del futuro diciéndo que tengo valor. La aflicción siempre está allí, pero trató de esconderla. Las sonrisas surgen sin avisar, cuando menos me doy cuenta mi vida está cambiando.
El valor es poco pero llega cuando más lo necesito. Desearía adivinar que tú no eres como yo. Tú tienes el valor aunque no lo sepas.
Un cuento que escribir siempre está listo para contar, tu historia tiene un fin, es fácil decir que es feliz. Quizá tú tengas más valor. Di lo que tengas que decir a la persona que no deja tu mente en paz, antes de que el tic tac te diga que ya nada será lo mismo. Dímelo a mí.
Algo hermoso sería que tengas más agallas que yo. El destino tiene muchos precipicios de los que tenemos que escapar.
La aflicción hará que caigas pero no debes permitirlo. La tristeza no va durar para siempre, lo acabo de aprender. Una sonrisa te hará disimular tanto, te hará olvidar y cuando lo recuerdes sabrás qué hacer.
Felicidades a ti por no tener miedo a escribir las pocas cosas que quieres demostrar, es un gran valor. Quisiera tener un poco de lo que tienes tú.

Para Saira Marisol.

Hasta caer y no levantarse.

22 feb

Yo no fui la excepción. Yo no fui quien dijo gracias pero no. Muchas cosas que pudieron cumplirse y no pudieron.
Si es así ¿por qué las dijiste? Todo un sueño o el día en la mañana. Despierto y nada mejora. Si es que querías cumplirlas lo hubieras hecho.
Cúlpame por todo lo que puedas desear pero no por estar a tu lado creerte aunque todo fuera mentira. No lo hagas, no prometas.
Hasta la torre alta pidiste subir. Un cuento de romance dejaría de ser una falsedad. Una ignorancia escrita por alguien más. Mi ignorancia para tener que pensar algo.
Pero hoy desperté, todo sería igual sin excepción. Puedes culparme por todo, menos por escucharte.
Si es que querías prometer, no habrpia ningún problema que ahora no te alejarías.
Todo por unas cosas que jamás fueron cumplidas.
Nada lo fue, ni siquiera la única persona que se atrevió a sufrirme.
¿Cuándo podré entender las cosas que no volviste a mencionar? ¿Cuál será el día en que podré ver tu cara por primera vez? No quiero que sea hasta que no haya una atajo por cruzar.
Hasta caer y no levantarse. Que no fuera de esa forma.

Solange.

Me sacaste todo el amor que algún día te ofrecí.

19 feb

Me veo al espejo y no veo nada. Si es que hay una regla es que tengo que verme junto a ti. Me quitaste lo que poseía y aún así no me importa. No me importa. No tiene importancia.

Te llevaste todo y te sigo deseando. Me arrastro por ti y no me importa. Un solo te quiero me hizo seguir, no tiene importancia. Yo sigo contigo. Te deseo tanto que no me importa. Me sacaste el alma entera y sonríes. Esa sonrisa que es una mentira pero la amo. Nada importa, ni una cosa más. Yo sigo contigo por siempre. Siempre, por mucho tiempo. El corazón sangra y tú lo sostienes.

¿A caso no tengo reflejo o qué está pasando? ¿Cuál es la regla que tengo que aprender? Un solo te quiero me hizo quererte. Me sacaste el alma. No importa porque yo te amo. Tú sonríe, hay un mundo por delande de nosotros. Nada importa. Devuélveme el corazón, que me quitaste ayer, si así lo deseas, yo me alejaré si quieres. Trataré de hacerlo.

El espejo se rompe con mi mano. Eres lo que nunca pude tener. Yo siempre estaré sosteniendo tu mano. Por cada caricia será una espejismo más. Te lloro todas las noche, pero puedes decirme que deje de hacerlo. Estoy tan enferma que ya no lo sé. Tú me abrazaste como la primer milésima de segundo. Yo algún dejaré todo atrás, yo siempre te querré. Pero algún día me devolverás esa alma que sacaste de mí. Un romance perfecto jamás existirá. Viviremos cada momento como el último.

El corazón que está tus manos arréglalo hasta ser otro. Ya no importa, sólo hazlo. Te quiero tanto que ya no sé. No lo sé. No sé lo que pasará. Verme junto a ti es un espejísmo sin final. Tienes que decirme un segundo te quiero. Palabras lindas que sonarán tan tontas. No importa ya. Estamos juntos. Si me devuelves el amor, que algún día te ofrecí, nunca olvides que tienes que cambiar hasta ser otro. Me embriaga tanto de tus halagos, a veces creo que me voy a desmayar. Yo siempre lo sentiré. Pero ya no importa. Tú me devolverás el amor en un murmuro.

Milla.

Ante la luna.

19 feb

Estuvimos en la noche. Todos bailaban de una forma tan sugesiva que me daban resentimientos sobre los demás. La música esta tan oscura pero todos bailaban. Yo pensaba en ti, cerca de mí.

Y aunque no lo supiste, nosotros estuvimos tan cerca de bailar. Tan estúpido pero sucedería. Los problemas serían olvidados por la noche pero no pasó.

Dirías lo siento pero no. Que lo sentiría pero no podías. No podías bailar. Era tan perfecto pero no paso. Todos bailaban, nadie se quedaba sentado pensando en su vida. La música tan idiota dejó de sonar, nuestra canción favorita empezó. Las luces daban vueltas en el alrededor.

El ambiente esta tan oscuro que no lo puedo descubrir. Nosotros bailaríamos mejor que los otros. Nuesta canción favorita nos haría el favor.

Dirías lo lamento, yo no puedo bailar contigo. Hay cosas más importantes. Ignora lo demás y baila conmigo. La oscuridad es lo mejor de esta noche y todo es escuchado. Los problemas se olvidan.

La deslumbrante luna no nos deja. Ponte de pie y olvida lo que dicen de mí. Vamos a bailar ahora. Ahora que todo es perfecto por primera vez. Mis ojos negros no dejan de mirarte. Mis lágrimas no soportan su peso y empiezan a caer, llevándose la pintura consigo. La luna nos unirá…

Párate de esa silla ven por mí. Todo oscuro y la luna nos verá. Ante la luna bailaremos hasta caernos. La melodía empieza otra vez y hay una segunda oportunidad. Tu pelo largo te cubre los ojos pero no pueden esconderse como tratas de hacerlo. Mi máscara no se desvanece y sigue intacta porque espera a que alguien me la quite.

Vamos a bailar ahora. Mañana me olvidarás, asi de fácil. Un enamoramiento de una sola noche no nos hará daño. Ven por mí hoy. No digas que te perdone. Todo puede suceder en esta luna. Ante la luna quise bailar… pero la melodía acaba de terminar.

Christina.

Desconocer mi vida.

19 feb

Tú no me dijiste que ibas a mirarme,
las consecuencias fueron claras.
Yo no te miré como tú lo hiciste.
Siempre creí haberte detestado.
Un extraño desde hacía años se atrevió a abrumarme.

Un desconocido sentado a tres metros de mí.
Desconozco mi vida viviéndola.
Te recuerdo hoy y me arrepiento de no mirarte.
La fiesta era tan fría que quería huir,
tú preguntándete qué demonios pasaba y no sabes responderte.

Si hice algo mal,
perdóname si es que puedes.
Nunca quise saber lo que te sucedería,
todo ha cambiado desde ayer.
No sé que me pasa, creí que moriría.

Si hice algo bien,
no digas nada.
No merezco el reconocimiento de un extraño.
Los ojos se entrelazados hasta hacer un nudo,
difícil de deshacer.

Desconozco mi propia vida,
espero que ahora esté feliz.
No quiero verte y al mismo tiempo quiero
estar donde tú estás.
Quiero ser la persona que primero mirarás.

Creí detestarte hasta odiarte,
sin conocerte y sólo saber tu nombre.
No me hagas caso,
me deprimo con facilidad.
En especial por la persona que ahora me cambió la vida.

Desconozco mi vida,
apuñala tanto como no seguir mirándote.
Tan profundo como donde acabo de caer.
Pero no hagas caso,
no sé quién soy y solamente me interesa saber quién eres.

Sabine.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 159 seguidores