Archivo | poemas tristes RSS feed for this section

Si se podría saber.

11 jul

Dile que yo lo lamento más de lo que se puede imaginar. Que perdí un cuarto de mi vida tras una palabra que se dice ser piadosa. Dile que aún no sé, quién pudo ser, la verdadera engañada que no vió más allá de lo que prentendía ver en su destino… Ya no tengo, palabras que darte, que rimen y así formar una maravillosa canción, que al saber lo que pasó sonaría como sentimientos que quedaron bajo la tierra.

Dile a ésa que no para de llorar que es suficiente para justificar lo ocurrido, ella ya lo sabía, pero qué envidia le tengo. Todo fue demasiado tarde, para cantar con un hilo de voz que nunca te dejaría, que tú eras mi vida, que un día basta con verte un minuto… para decir que mi existencia tenía un significado valioso.

Dile que tú te irás, lejos ya, después de que le confieses que sabías que a años luz veías un camino en forma de triángulo. Tanto que sufrir para decirte que me importaría más gritar sin que nadie me escuchara con el añorado resultado que no quería que te alejaras de mí.

De lo que no me arrepiento es de decirte sin miedo a que mi corazón deje de latir por tantas desilusiones, que ya no volveré a rogarte que te quedes. Porque aquí estoy yo, de pie frente a todo, sin poder culpar otra vez a las rosas o las lágrimas.
Del sueño ya desperté pero descubrí que no dormí. Dile a ella que no sé nada de su vida, pero siento lo que ahora puede sentir aún estando en otro lugar.

Sólo por un invento que imaginé con palabra insistida por ti para la que pueda escuchar, pero que no tuve la oportunidad de verlo con estos ojos. Fui una tonta por creer que el amor que jurabas de alguna manera que tenía forma, y tenía que pensar mucho para poder ver que ya había salido del sueño.

Si es que puedes saber, dile que nunca pensé que ella tomó el laberinto que la conducía a un frío triángulo, del que no me llevó a algún lugar en especial que yo haya gozado. Si se podría saber.

Escrito por Alyssia.

Y fue tu adiós tan vil

20 may


Y fue tu adiós tan vil,
contra mi corazón tan noble
morí, como la hoja del roble,
muere caída en pleno abril.
Y fueron tus labios crueles,
contra mi sentimientos primeros,
los cuales murieron primeros,
clamando por tus besos fatales.
Y fueron tantas tus mentiras,
contra mi fe que se empobrece
al ver que el cielo que maldice
es el mismo que feliz tu miras.

Jessy Adrian

te has enamorado…

20 may


En forma repetida e incansable,
el pasado se ríe a carcajadas,
dice -poeta que te ha pasado,
pobre de ti!, te has enamorado
de ella de belleza inmaculada,
pero de corazón miserable.

Jessy Adrian

Enviado por las nubes.

8 may

Cantas día y noche, segundo a segundo por querer musitar lo que sea. Dices que tu voz fue accidentalemente robada de un verdadero ángel, pero no la devolverás a pesar de todo. Comentas que sobre todas las cosas caídas del cielo, no era yo, sino tú el que se sentía más confundido por despedirse. Perdóname, la voz del ángel dijo sólo amigos hasta cambiar de opinión. Te dejaré hasta que el tiempo que necesitas estar solo, se termine.

Dejaré que el querubín que llevas dentro conozca a más personas. Me quedaré sola para que ese inocente haga lo que le pegue la gana y vuelva cuando se le ocurra, después de disfrutar de la vida que buscó lejos.
Ahora que soy tu amiga, esto es lo que puedo hacer por ti.

Esperaré hasta que vuelvas hasta aquí. No estaré triste porque tú eres un verdadero ángel, que cayó por los cielos como si fuera especialmente para mí.
Pero ahora ese niño, ya un hombre, se cansó de fingir y de ser un hipócrita.

Cantas junto a tus amigos, tocando la guitarra sustituyendo el violín, como un maestro en música, demostrando tu gran voz que tal vez pasó por los infiernos.

Me cantaste que conocer más personas mientras esperamos tendrá la meta de volver a ser el uno para el otro. Pero la melodía se desvió cuando dijiste hasta luego. Una mentira piadosa de un espíritu celeste, caído para que exclusivamente yo lo encontrara. El sarcasmo de un beso, de alguien que no tuvo alas.

Y dónde estarán ellas, que quiero que vueles lejos. Pensándolo bien, dámelas a mí, así me iré más allá de tu supuesto cielo.

Espero que no me den la inmortalidad, no quiero verte pasar. Aunque pensándolo bien, desearía que te acordarás de que eras una alma blanca pero se convirtió en una simple persona como todas las demás. Ahora ven tú aquí, no necesitas volar.

Escrito por Aline.

Dejaré de esperarte.

15 abr

Mañana… me encontrarás. Parada en el mismo lugar. Ya es suficiente. Mi mente necesita ver por última vez para dejar de pensar en lo que jamás regresó.
Mañana… dejaré de esperarte. Tú volverás y te irás.

Y no voy a llorar. No hay razones. Volviste y eso quise, ahora me doy cuenta de que nunca quise que fuera para siempre.

Oye, tú me dejaste mientras me creaba sueños. Mañana todo será igual. No recuerdo cuándo pasó pero he dejado de extrañarte.

Mañana mis recuerdos se podrán borrar. No te esperaré. No lloraré, ni siquiera de felicidad por verte. Mañana te irás después de aquí y será como si nunca te hubiera conocido, como debió pasar.

Escrito por Melody.

Lejos de lo imposible… Cerca del día que sucederá.

7 mar

Pienso en él cuando siento que todo está perdido. Pienso en él cuando creo que él cambiará las cosas, haciéndolas más diferentes y que nada dolerá. Pero la duda no tarda en aparecer. ¿Hay más cosas que puedo vivir? Tantas cosas que puedo hacer sin llorar.

Sí, es mucho mejor pensar en el momento en que pasará, pero no siempre tiene que ser así. Las cosas cambiarán aunque no haga nada. Aunque él nunca me pueda hablar, pero ahora pienso que no me rendiré hasta llegar a la cima de todo esto.

El sueño que no me deja dormir se acera y se acerca más. Lejos de todo está, hay más cosas por vivir. Es todo para mí pero él no cambiará mi vida hasta no ser la misma.

En ocasiones podré sentir que me muero cuando sé lo de él, y sigo viva. Nadie va a escuchar que lloro, ni siquiera él.

No hace falta hacerlo hasta que sea realmente necesario. Va a suceder eso algún día pero no será como si fuera el amor de mi vida porque eso sería casi imposible de saber. No quiero decir que no sea posible, pero no puedo saberlo. Tantos momentos que vivir, no todos con él.

El mundo no se termina nunca ni aunque me ignore sin querer. Y el día se acerca, estar preparada no significa que todo marchará a la perfección. Lejos de lo imposible, un dilema qué discutir.

Eliza.

El viaje que nos dejó.

7 mar


Un paso que puedes dar ahora,
antes de que nos humille las cosas que pasan.
El tren partirá,
no queremos quedarnos,
como no los habíamos dicho.
El viaje lo haríamos juntos.

No podemos irnos sin pagar lo que hicimos,
amarnos con desesperación hasta dañar.
El tren partirá,
no puede dejarnos.
Los demás aseguraron que jamás duraría,
dijeron que no lo aprobarían jamás.

Con sólo negar,
nos separaron.
Esto es amor,
no el problema del mundo,
el viaje no puede estar perdido.
Tienes que dar un paso más.

Las doce en punto partirá,
igual que las almas que se alejarán
después de odiarlas
por decir que esto no era más que surreal.
Pero a partir de ahora
todo cambiará.

Tenemos que seguir,
cumplir con la promesa que nos mantuvo despiertos.
El viaje se irá solo y con el mundo.
Todos se destruyen entre sí,
yo digo te amo y no sabes si estás dispuesto a ir.

Nunca más escuchar,
una promesa despierta.
Vamos a seguir,
vamos a viajar…

Cécile.

En tus ojos veo mis lágrimas.

6 mar

En tus ojos veo mis lágrimas.
Tu te estas yendo y mi corazón se esta rompiendo.
Los recuerdos vienen a la mente,
Tanto los buenos como los malos.
Perderte es lo peor que me paso en este sueño,
Porque tu amor hizo de mi vida un sueño.
Donde los únicos testigos del amor jurado
Eran las estrellas que iluminaron las noches,
En las que nos sentábamos a disfrutar del hermoso paisaje que nos rodeaba.
En esos momentos nadie podía imaginar
Que en algún momento tanta alegría se podía trasformar
En lágrimas de tristeza.
Con tu muerte y tu adiós se fue todo lo hermoso vivido junto a vos.
Recién te vas y ya me perdí,
No voy a encontrar sentido a mi vida,
Porque como imaginarme lejos de ti?
Cuando las metas que teníamos lo planeamos los dos.
Se que es imposible que estés con migo,
Pero puede que yo valla a tu lado.
Las últimas palabras las escribo en este papel,
Porque luego de esto me reencuentro con vos.
Donde estaremos unidos hasta el fin del mundo.
Pasamos hacer estrellas del cielo azul.
Tu muerte causa la mía,
No supe superar tanto dolor que me dio tu partida,
Me voy para no volver más.

Aguiar Katia

Ser yo en sueños.

5 mar

El telón baja justamente cuando yo aparezco. ¿Qué acabo de hacer? Actuar tan mal hasta dar asco. El payaso que llora me mira, siento escalofríos por no verte a ti mismo. La intriga del público que me señala, me alegro que esté en mi lugar, no con ellos más. No quiero volar en ti. Vuela por mis cielos. Tan sólo hace dos días, dos países, un pequeño continente. Un río y un kilómetro. No tiene caso entender. No he hecho nada por verte. Tan solo te conocí y hablé. Hablé tanto que no me contuve.
El telón vuelve a caer, no antes de realizar mi acto. Es todo por esta noche. El payaso se ríe, puedo verte ahora. Las personas empiezan a irse. ¿Qué hice mal? Ser otra persona para no escuchar lo que piensan. Ya quiero volar sobre tí. Tú quedate abajo del escenario hasta que no pueda bajar. Dos países, no sé si sean iguales. Un continente, un desastre. El río no deja de sonar, ¿tendrá agua consigo? Una pregunta tan difícil.
Fui “yo” contigo, no otra persona que siento que quise ser. Mi acto terminó, el público aplaude hasta sentir dolor. Soy yo aún dormida, digo gracias por hacerlo. El payaso se larga, no puedo verte. Tienes que estar detrás del telón, esperando a que llegue a ti. Dejas de llorar y dejas de reír, cuando ves que he sido yo.

Meredith.

La última carta sin papel, tanto sin vivir en paz, tantos meses con ver que te vas.

5 mar

Otra vez. Otra vez escribiendo las mismas dos palabras que aburren ya cuando están juntas, aunque a veces suenen tan sarcásticas con tan sólo leerlas.
Noviembre, te ignoré, no me costó olvidarme de esa persona. Pero diciembre, oh estoy perdida. Vi a mi mundo manipulado y deseeé mo sentir que la nube gris estaba sólo arriba de mí.
Enero, enloquecí. Tantos humores para un mes. Pero no me arrepiento haberte elegido. Tantos idiotas que pude escoger, pero tú eres la maldita razón por la que no sueño pesadillas.
Febrero, estúpido mes que no pude escribir en una carta de papel. La tinta se gastó, vamos a empezar por tercera vez, aunque sea la enésima. Vamos a comenzar.
En este mes que empieza. No he vivido en paz desde el día tan difícil que detuvo las milésimas de segundos. Tanto sin verte quedar, todos días, no lo haces.
Existe en mí, no en otro lugar. El último aviso es este, lo clásico escribir con un bolígrafo. ¿Pero para qué? Utilicemos este método, que todos malditamente usan. Tanto que pude vivir un poco paz y apareces tú.
No te quedas ni cuando se necesita. No prometo nada, pero no creo que sea la última carta que te doy. La pénúltima, no lo sé. Tanto sin verte quedar.
No te quedas porque no quieres leer cada repetida palabra. Otra vez. Otra vez estas dos palabras juntas. Pero una a lado de otra puede transformar cosas que hacen recordar a las personas que las cosas siempre siguen y se repiten hasta que no haya final.
Un digno final le daremos a esta carta.
Qué tal un libro donde me rescates de la torre, no sé cómo pero puedes subir hasta el cielo. Y puedes usar la tinta que acaba de terminar…

Imelda.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 159 seguidores