
Ignorando cada cosa que dicen allá, fuera de esta habitación de cristales rotos, como yo me siento ahora. La única testigo además de mi almohada. Cada palabra la debo escuchar, pero terminaré peor de lo que ya estoy.
Pues fue esta mañana que lo supe…
Perteneces a alguien más. No sé cómo pude sobrevivir en ese momento cuando tuve que escuchar a aquéllas terceras voces que creo que te conocen mejor que yo.
Pronto será mañana y trataré de olvidar las cosas que me dijeron de ti. Ella tal vez sepa valorarte, pero la maldita envidia que no me deja en paz, creo que me apuñala por la espalda. Otra traición que me hace sin una razón. Ocultándome en un imperfecto disfraz no demasiado lejos de mis secretos. A veces tan solo quiero gritar, quiero dejar de mentir y tener el valor de parar las voces que están afuera de este cuarto.
Si quieres demasiado a esa persona, estaré acabada. Al menos no moriré porque no te conozco a la perfección. Dime con un parpadeo que mañana será otro día y que imaginaré que nada ha pasado. En el fondo sabré todo pero los secretos no saldrán, estarán enterrados en mí.
Pues fue hoy… cuando supe que estabas con alguien más. Yo me culpo por no hablarte antes que ella. Lamento que desee que pronto se acabe lo que sientes ahora, trataré de tener una mínima resignación. Nada de esto va a ser infinito. Algún día me mirarás como tú la miras a ella. Me hablarás, será el fantástico comienzo. Yo… dejaré el disfraz, podré gritar sin miendo que lo que siento nunca ha sido fácil. Abrir la puerta de esta habitación…
Les diré a todos que no tengo miedo, ya no más. Soy yo. Las cicatrices son mentales y creo que acaban de despedirse. Ya no tengo miedo. Mañana te hablaré, tratando de no tartamudear de por fin encontrar el tesoro perdido.
Pronto será otro día. El valor llegará. Hoy tendré la fortaleza de salir y callarlos a todos. Sin importar que me digan loca. Yo aún sigo con vida. No debo darle ni la menor importancia que el cristal pueda separarme de los gritos, eso es lo que quiero.
Mañana, otro día, te podré decir un simple hola sin miedo, sé que tú entenderás lo que sucede. Ya no tengo y lo demostraré. Dejaré de mirar a las cosas que son una porquería.
Las apariencias importan mucho más, pero creo que eso no ha sucedido conmigo. Cada día observando cada detalle en un espejo roto, siendo lo sufiecientemente perfecta por fuera. Aunque por dentro todos pueden ver de lo que estoy hecha. Te prometo que cambiaré. Lo trataré de hacer hasta que sea más allá de la media noche.
Escrito por Leonor.
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